El estado de la innovación empresarial en España

La Comisión de I+D+i de CEOE ha identificado en un detallado informe las necesidades de las empresas españolas en relación a esta materia, proponiendo una serie de medidas para mejorar el marco en el que desarrollan sus capacidades innovadoras. Este documento se ha editado contado con la colaboración del Ministerio de Economía y Competitividad y de Osborne Clarke.

La Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) reclama en este documento un cambio en el modelo de crecimiento de nuestra economía en el que la innovación y las actividades de I+D+i constituyan pilares fundamentales de dicha transformación. CEOE declara la incondicional apuesta que desde el mundo empresarial español se realiza por la innovación y su necesidad para edificar un crecimiento sostenible y equilibrado de nuestra economía.

estado_innovacion_empresarial_espana_325x220Asimismo, el documento expone un análisis sobre la situación actual la innovación empresarial en España, abordando interesantes aspectos, como la caracterización del perfil de la empresas innovadoras, la utilización los apoyos públicos a la I+D+i, las diferencias entre el sector empresarial y otros sectores de la economía español en el ámbito de la innovación o los aspectos de I+D+i que permiten a estas empresas obtener una balanza positiva en exportación.

El informe de la Comisión de I+D+i de CEOE destaca la caída del gasto en I+D en España del 1,38% al 1,30% entre 2009 y 2012, a lo que se añade una reducción del 36,94%, entre los años 2008 y 2012, de las empresas españolas con actividad de I+D. Estos datos alejan a España del objetivo establecido por la Comisión Europea en el marco de la Estrategia Europa 2020 de alcanzar un nivel de inversión total en I+D del 3% del PIB de la UE, y, lo que resultaría más alarmante, de la convergencia con los países líderes en innovación, que constituyen nuestros competidores en el mercado internacional.

Propuestas del informe
Entre las propuestas que realiza CEOE en este informe con carácter general se encuentran las siguientes:

  • Revisar las prioridades de gasto y reasignación de fondos a fin que las restricciones presupuestarias no afecten a la I+D+i y el desarrollo de la sociedad del conocimiento.
  • Favorecer la colaboración Público-Privada, estableciendo un vínculo entre la Innovación y la Industria, siguiendo la estela de las propuestas de reindustrialización de Europa. Para ello, además de consolidar una estructura investigadora sólida de vanguardia, se debería reforzar el gasto público en investigación de calidad aplicada, y el desarrollo experimental con el fin de promover la inversión privada en I+D+i.
  • Situar el apoyo a las actividades de I+D+i en el eje de las políticas del Gobierno. El peso de las decisiones políticas en este ámbito debería recae sobre la Presidencia de Gobierno.
  • Aumentar la inversión, tanto  pública como privada, en I+D+i. Para que esto último ocurra, el sector público puede incentivar esta inversión directa o indirectamente. Se propone, como primer paso e imprescindible, aumentar la dotación presupuestaria asignada a I+D+i dentro de un plan plurianual a medio plazo que permita dar continuidad y estabilidad al conjunto de actuaciones, iniciativas y proyectos llevados a cabo y/o lideradas por empresas, con especial atención a las PYME.
  • Lograr una mayor implicación de las PYME españolas en actividades de I+D+i, ya que conforman la inmensa mayoría de nuestro tejido empresarial, Para ello, habría que intensificar la financiación pública para proyectos cooperativos empresariales de I+D+i que impliquen a grandes empresas líderes, que fijen los objetivos y que actúen como elemento tractor de grupos de PYME que participen en esos proyectos, junto con universidades y organismos de investigación.
  • En el ámbito de las políticas de demanda, se debe impulsar la demanda nacional como elemento tractor, por ejemplo, a través de la compra pública innovadora, siempre desde la perspectiva de la neutralidad tecnológica, teniendo en consideración el concepto de la eficiencia en el gasto público.
  • Mantener y reforzar el apoyo a las Plataformas Tecnológica nacionales.
  • Potenciar la imagen de España como país en el que se fomenta la creatividad, la innovación, el diseño y el emprendimiento.
  • Apoyar la innovación desde las semillas de las empresas (Start-up, Spin-off, etc.) En este sentido se deben impulsar mecanismos de financiación que se adecúen a sus necesidades, especialmente mediante el desarrollo de un sistema de Compra Pública Innovadora.
  • Optimizar el sistema de regulación y normalización.

Transferencia de conocimiento
El documento recoge otras propuestas en ámbitos concretas como la fiscalidad de la I+D+i, la internacionalización, la gobernanza del sistema, la financiación, la propiedad industrial o la economía digital. En lo referente a la transferencia de tecnología y conocimiento entre el ámbito público y el privado recomienda:

  • Adecuar la investigación que se realiza en las universidades y los centros públicos de investigación, no sólo para asegurar la generación y el mantenimiento del conocimiento, sino también para dar respuestas a los grandes retos sociales y a las necesidades de las empresas , al tiempo que se fomenta la participación de los investigadores en proyectos empresariales mediante la eliminación de obstáculos y el incremento de incentivos como puede ser la valoración más positiva en el currículum de los investigadores de su participación en proyectos de cooperación con el tejido empresarial.
  • Es preciso adecuar los planes de estudio universitarios a las necesidades reales de las empresas. A ello contribuiría la creación de un programa de Doctorado en Innovación empresarial y potenciar la valoración de los doctorados industriales en empresas.
  • Fomentar la cultura del emprendimiento y la innovación desde las fases más tempranas de la educación a través de la inclusión de asignaturas durante las distintas fases curriculares.
  • Se debe impulsar la colaboración entre las universidades, los centros públicos de investigación, los centros tecnológicos y las empresas como canal facilitador de la transferencia de tecnología y conocimiento entre el ámbito público y el privado.
  • Armonización de los sistemas de gobernanza y gestión de universidades y centros públicos de investigación para responder de forma ágil, flexible e interactiva a las demandas de I+D+i que se originen en las empresas y/o sean de su interés, directo o indirecto.
  • Es necesario desarrollar nuevos modelos de colaboración, tanto entre los sectores públicos como el privado, como entre las propias empresas, y plantear acciones y explotaciones conjuntas de proyectos que beneficien a la sociedad, facilitando la comercialización de las innovaciones, el conocimiento mutuo, incrementar la oferta científico-técnica y la rentabilización de las inversiones en I+D+i. En este sentido, se deben potenciar los programas estratégicos de investigación realizados en cooperación entre agentes y, en especial, entre universidades, centros públicos de investigación, centros tecnológicos y empresas.
  • Reforzar el papel que juegan las asociaciones empresariales como canal facilitador para la aplicación en las empresas del conocimiento generados por los diversos organismos y entidades de innovación.
  • Fomentar la creación de repositorios nacionales y europeos de proyectos de innovación fácilmente accesibles y actualizables de forma continuada.
  • Incrementar sustancialmente el presupuesto público asignado a apoyar la contratación de personal de I+D+i (no sólo doctores, sino también tecnólogos) en PYME sin experiencia previa en actividades de innovación.
  • Fomento de las plataformas tecnológicas como herramienta de búsqueda de socios para proyectos de colaboración público-privada.
  • Valorizar socialmente el riesgo, el emprendimiento y la innovación como pilares de un nuevo modelo productivo.
  • Sería recomendable trabajar en la individualización de responsabilidades de los miembros de un consorcio o proyectos cooperativos. La responsabilidad solidaria de reintegro que aplica la actual Ley de Subvenciones en su artículo 40 a los miembros de un consorcio beneficiario de una ayuda de I+D+i imposibilita, en muchas ocasiones, la verdadera cooperación, así como el acceso de las PYME a los mismos.

Más información
Documento: «El estado de la innovación empresarial en España en 2014»
Nota de prensa de la CEOE sobre el documento

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